En un callejón solitario Simon, un oficinista, encuentra a Miguel, un hombre calvo que está de pie, con los ojos cerrados y en un estado catatónico. Este hombre calvo tiene un pequeño agujero en el medio de su cabeza a través del cual Simon puede ver su propio pasado y también su futuro. Simon sigue mirando y Miguel, su anfitrión, se vuelve más y más joven hasta que desaparece, luego la mirilla se transfiere de la cabeza del hombre a la de Simon. Han pasado veinte años y Simon ha logrado ocultar su mirilla a todos, pero un día su esposa Carla descubre su secreto y le pide que la deje ver solo una vez por el peephole.